Seguimos denunciando el retraso en el pago de las facturas

Un total de 226,8M€ es la deuda que acumula la Generalitat con las farmacias catalanas. Esta cifra sale de la suma de la factura de los medicamentos dispensados en marzo (119,5M€), que debería haberse hecho efectiva el 5 de mayo; y la factura de febrero (107,3M€), que debería haberse pagado el 5 de abril.

Tras las negociaciones por parte del Consejo de Colegios de Farmacéuticos de Cataluña (CCFC) y el empresarial FEFAC, tanto con la Administración central como con la Generalitat, finalmente el pasado 9 de abril llegó un FLA Extraordinario con el que se cubrió la factura pendiente de diciembre (118,5M€). Sin embargo, el retraso sigue siendo de dos meses.

Ante esta situación, que todavía no tiene fecha de resolución, los farmacéuticos siguen reclamando que el pago de los medicamentos sea una prioridad para las Administraciones de la misma forma que lo es para los pacientes y que se acabe con los retrasos que vienen sufriendo desde hace cuatro años.

Nota de prensa enviada a los medios. También se puede consultar en la Sala de Prensa de la web institucional www.cofb.org.

LV-articleopinioFPlaEn esta misma línea de denuncia, recuperamos elartículo publicado en la sección de Opinión del diario La Vanguardia el 14 de abril, firmado por el vicepresidente del Colegio, Francesc Pla. Se puede leer íntegro a continuación:

Los cansados

Existen expresiones populares que esconden la experiencia acumulada durante muchos años. Podemos decir que son sabias. Un ejemplo es aquella que a menudo dicen los deudores cuando satisfacen la deuda: “Quien paga descansa”, y entonces lo que sufre la deuda responde “Y quién cobra aún más”. Real como la vida misma.

Si trasladamos ese diálogo a la cruda realidad del país, enseguida llegaremos a la conclusión de que vivimos en un país cansado y que los farmacéuticos estamos exhaustos. La situación de la Administración catalana es aún la que acaba sufriendo quien gasta más de lo que ingresa. El problema primario es éste. A pesar de ser crucial el debate sobre las causas que han llevado al país a esta difícil situación, y que también lo es lo que hace referencia a las políticas que deben aplicarse para ordenar este desaguisado, una de las cosas que hoy hay que decidir urgentemente es la planificación y priorización de los pagos de las facturas de los medicamentos de los ciudadanos de Cataluña en estas circunstancias y poner fin definitivamente a la incertidumbre en la que estamos instalados. Nada menos de lo que hacemos que hacemos la mayoría de nosotros cada día.

No nos corresponde a los profesionales realizar propuestas políticas capaces de apaciguar este incumplimiento reiterado de los plazos de pago, aunque los datos claramente apuntan hacia una financiación insuficiente de las obligaciones que representa mantener un Estado de bienestar como el que hemos decidido tener.

Los farmacéuticos somos un colectivo diverso y, por tanto, las opiniones sobre las recetas a seguir para conseguir superar esta crisis también lo son, pero no tiene fisuras a la hora de insistir en que no se puede tensar más la cuerda de la paciencia. Estamos cansados de no saber si cobraremos o no a final de mes, de si la factura de los medicamentos estará en el FLA (Fondo de Liquidez Autonómico) o si alguien, no sabemos exactamente quién, decidirá ese mes no ponerla, de estar pendientes de si el Tesoro liberará a los fondos o si no convendrá hacerlo por cualquier motivo, de esperar un presupuesto realista y no un apunte contable irreal para que el Gobierno de turno pueda cuadrar las cuentas que ya sabe que no cumplirá. Estamos muy cansados, aunque, como dice otra sabia expresión, los cansados hacen su trabajo.

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