El pasado 10 de octubre de 2024, el Palau de la Música Catalana acogió una nueva edición de la tradicional Día del Farmacéutico que contó con más de 1.000 asistentes. Durante el acto, organizado por el Col·legi de Farmacèutics de Barcelona (COFB), se rindió homenaje a los farmacéuticos y farmacéuticas que cumplen 25 y 50 años de colegiación este pasado 2024.
La visión de los farmacéuticos y farmacéuticas con 50 y 25 años de profesión
Los farmacéuticos comunitarios Alfred Roig y Consuelo Almena son dos colegiados que cumplen 50 años de profesión y estuvieron presentes en la Fiesta celebrada en el Palau de la Música. Además, Estela Moreno, farmacéutica hospitalaria; y Luisa Puchol, farmacéutica comunitaria, también participaron en el acto por haber llegado a los 25 años de profesión. Todos ellos nos han compartido su trayectoria en el mundo de la farmacia, así como sus experiencias, recuerdos y reflexiones sobre la profesión.
"La farmacia se ha convertido en un espacio de salud"
El farmacéutico comunitario Alfred Roig habla de la evolución que ha tenido la farmacia con el paso de los años: “Antiguamente, era un área de servicio donde se daban medicamentos, mientras que ahora es un espacio de salud". Este hecho "es muy importante, hay un cambio de concepto tanto para el futuro de la farmacia, como para los mismos farmacéuticos"A su vez, resalta el papel clave del COFB: "El Colegio da muchos servicios, no sólo cursos, sino que también múltiples actividades para los farmacéuticos jubilados".

Por último, el farmacéutico analiza el futuro de la profesión farmacéutica: “o somos necesarios para la sociedad, o desapareceremos como ha ocurrido en muchas profesiones. No hay que esperar a que nos digan qué hacer con las nuevas tecnologías como la inteligencia artificial, sino que la farmacia debe avanzar y posicionarse”.
"Toda mi vida ha sido la farmacia"
Consuelo Almera recuerda qué supuso convertirse en la primera farmacéutica en su pueblo, Vilassar de Mar: “La farmacia era de mi bisabuelo, después de mi abuelo y yo soy la tercera generación. Todos habían sido hombres hasta el momento, y después de el empoderamiento de la mujer es un hecho que lo he valorado más". Después de tantos años ejerciendo, una de las vivencias más fuertes "fue atender a una señora después de sufrir un infarto en la farmacia y salvarle la vida”.
En la línea de su compañero Alfred Roig, la farmacéutica explica cómo vivió la evolución de la farmacia: “Anteriormente, todas las actividades eran manuales y ahora muchos procesos están ya digitalizados. Las nuevas generaciones están más preparadas, farmacológicamente hablando, y los actuales catedráticos tienen más capacidad pedagógica para enseñar”.

En cuanto a el homenaje del COFB, Almera afirma estar “emocionada con el reconocimiento del Colegio. Toda mi vida ha sido la farmacia, con las guardias e incluso celebrando allí los fines de año". En cuanto al futuro, "ahora los farmacéuticos están más preparados que en el pasado. Además, la relación con otros profesionales sanitarios es mejor, lo que permite generar una mayor coordinación, favoreciendo a la farmacia y también al propio usuario”.
"Debemos continuar promoviendo la atención farmacéutica integral"
Estela Moreno, farmacéutica hospitalaria, centra la atención en la visibilización de su especialidad: “Se ha ido virando hacia una atención farmacéutica más personalizada y centrada en el paciente. No todo se empieza y termina con el medicamento, hay una atención farmacéutica integral que debe seguir promoviéndose”.

Cumplir 25 años de colegiada en el COFB supone “un acto bonito para constatar que la profesión sigue adelante y que goza de buena salud". De cara al futuro de la profesión, "aún queda mucho por crecer. Hay muchas enfermedades a tratar, pero también mucho por prevenir. Como farmacéuticos, puede darse un impulso”.
"No podemos olvidar la vertiente asistencial de la farmacia"
Luisa Puchol, farmacéutica comunitaria, afirma que, a lo largo de los años, “he acumulado una gran cantidad de anécdotas y experiencias satisfactorias con la gente que te quiere y que confía en que le ayudarás”.
A su vez, Puchol destaca en el Día del Farmacéutico que las principales diferencias con el paso del tiempo están ligadas “a la tecnología. Anteriormente, por ejemplo, se tenía que ir con etiquetas para saber lo que había que pedir y las recetas estaban en papel. Además, las formulaciones magistrales también se han actualizado sumando nuevos protocolos”.

El reconocimiento por parte del COFB “supone el fruto de haber apostado por la farmacia. Decidí dejar la industria farmacéutica para estar en la oficina de farmacia, y me di cuenta de que era el ámbito que a mí me gustaba.” Finalmente, la farmacéutica consideró en la Diada del Farmacéutico que, en futuro, “habrá cambios en los fármacos, en la industria y en la investigación. Está en nuestras manos que la profesión sea todavía reconocida por la sociedad. No podemos olvidar la vertiente asistencial”.


