El pasado 27 de mayo, el Col·legi de Farmacèutics de Barcelona (COFB) organizó el Foro Dermoexpert “Todo lo que no sabes sobre la fotoprotección”, con el patrocinio deISDIN. La formación fue impartida por Oriol Yélamos, dermatólogo consultor, coordinador del Comité de Melanoma en el Hospital de la Santa Cruz y San Pablo, profesor clínico asociado en la Universidad Autónoma de Barcelona, y propietario de la clínica Derma Calàbria en Barcelona. La sesión, presentada y coordinada por la vocal de Dermofarmacia y Productos Sanitarios del COFB, Marta Alcalde, se dirigió a farmacéuticos de farmacia comunitaria.

Los objetivos de la formación fueron actualizar conocimientos sobre fotoprotección, identificar situaciones no habituales en las que la fotoprotección es necesaria, aprender a personalizar la recomendación, conocer los consejos prácticos para asegurar la eficacia, clarificar y resolver los mitos o consultas relacionadas con la fotoprotección, comprender el impacto de la luz visible (incluida la luz azul) y el fotoenvejecimiento y mejorar eladherencia del paciente mediante consejos prácticos sobre la cantidad, aplicaciones y formatos.
Durante la presentación, Marta Alcalde subrayó la relevancia del papel del farmacéutico en esta época del año: "La fotoprotección es uno de los pilares fundamentales para prevenir los efectos nocivos de la radiación solar. Aunque debe aplicarse durante todo el año, es ahora en verano cuando tenemos más horas de luz, hacemos más actividades en el exterior y, por tanto, estamos más expuestos. Por eso, es crucial concienciar a la población sobre la importancia de las patologías más prevalentes: el cáncer de piel”.
A continuación, intervino Oriol Yélamos que, de acuerdo con distintos mitos, fue desgranando lo importante en la fotoprotección. En primer lugar, Yélamos desmontó los siguientes tres mitos: “La fotoprotección sólo es necesaria en verano"; "la luz visible no provoca daño en la piel"; y "el SPF es la información más relevante para escoger un fotoprotectorEl doctor mostró gráficamente cómo afecta la radiación solar, la ultravioleta B (UVB), la ultravioleta A (UVA), la luz visible (HEV) y el infrarrojo (IR) en las diferentes capas de la piel (epidermis, dermis e hipodermis), siendo los infrarrojos los que penetran de forma profunda. Yélamos recalcó la importancia de utilizar fotoprotector durante todo el año, mostró la intensidad de radiación según el mes del año y lo que recibimos a lo largo de un solo día. En cuanto a los efectos biológicos de la luz visible, indicó que el principal efecto es la inducción de hiperpigmentación persistente. "El SPF y el UVA-PF se determinan principalmente por la concentración y el tipo de filtros solares presentes en la fórmula", detalló.
En relación con mitos tan comunes como "los filtros físicos reflejan y los químicos absorben la radiación" o "los filtros son suficientes para fotoproteger", Yélamos explicó las diferencias en el funcionamiento de los filtros físicos y químicos y matizó que la eficacia de un filtro depende de qué longitudes de onda son capaces de cubrir. Sin embargo, reveló que "se necesita una combinación de filtros para conseguir un amplio espectro de protección" y que “ningún filtro es una barrera 100% infranqueable”.

Por otra parte, sobre mitos en relación con lauso según la persona, la aplicación, textura o eluso general para toda la familia, el doctor apuntó que “la fotoprotección debe adaptarse a cada persona ya cada necesidad” y que hay que tener en cuenta el fototipo, la tipología de piel, la edad, lactividad y las necesidades de cada uno. Sobre la aplicación, aconsejó hacerlo cada dos horas y después de nadar, sudar intensamente o secarse con la toalla. Yélamos también destacó que es importante conocer la evolución de la piel según su etapa, ya que cada una precisa un hábito de fotoprotección, y la necesidad de la piel.
Sobre los mitos “el daño actínico termina al abandonar la exposición”, "el sol no tiene impacto sobre el pelo" o "el uso de fotoprotector impide la síntesis de vitamina D", el doctor comentó que el daño solar continúa después de la fotoexposición, que el sol sí tiene impacto en el cabello y que "incluso con protección solar, es posible sintetizar vitamina D durante las actividades diarias al aire libre".
Por último, el dermatólogo compartió cómo hacer una recomendación personalizada en tres pasos: educación (uso diario 365, etiquetado y SPF, amplio espectro UVB más UVA más luz visible, aplicación y vencer barreras), identificación (según fototipo, problemática y estilo de vida) y recomendación (manchas, acné, antiedad, deporte, niños o patologías base).
Al finalizar la conferencia, los asistentes conocieron el sistema análisis de piel, que permite reconocer manchas e imperfecciones generales y resaltar tanto el daño ultravioleta superficial como el profundo y la pigmentación.
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