El retraso en el diagnóstico y la invisibilización del dolor femenino, consecuencias del sesgo de género en la salud

  • Es una de las conclusiones de la mesa redonda organizada por el Colegio de Farmacéuticos de Barcelona (COFB) y la Fundació Grup Set
  • A lo largo de la jornada, se analizaron las causas y consecuencias del sesgo de género en diagnósticos, tratamientos y investigación clínica
  •  La consejera de Igualdad y Feminismo, Eva Menor, cerró el acto destacando la importancia de transformar una sociedad androcéntrica

Barcelona, 17 de febrero de 2026. Uno de los retos de salud pública es el sesgo de género y la poca representación que las mujeres todavía tienen en muchos ámbitos de la medicina. Un reto que, aunque ya se ha identificado, sigue sin resolverse. Éste fue el tema central de la mesa redonda “¿De qué hablamos cuando hablamos de sesgo de género en la salud?”, organizada por el Colegio de Farmacéuticos de Barcelona (COFB), a través de la Comisión de Igualdad de Género, y la Fundació Grup Set, entidad que crea espacios de reflexión para generar propuestas de acción a fin de lograr el reto de tener una sociedad más justa y equitativa.

Un problema que persiste después de más de 30 años desde que se identificó

El acto tuvo lugar ayer, 16 de febrero, y asistieron cerca de 200 personas. Durante la bienvenida, Jordi Casas, presidente del COFB, destacó que este debate es importante para "poner un poco más de luz por qué el sesgo de género persiste después de más de 30 años desde que se identificó y qué podemos hacer para transformarlo dentro del sistema sanitario".

"La práctica profesional de calidad como farmacéuticos y sanitarios sólo es posible desde la evidencia científica. Y esto es un requisito indispensable para garantizar seguridad, efectividad y equidad en todos los tratamientos que dispensamos y recomendamos", añadió Casas.

Jordi Casas, president del COFB, junt amb representants de la Fundació Grup 7 i les diferents ponents de l'acte.
Jordi Casas, presidente del COFB, junto a representantes de la Fundació Grup 7 y las diferentes ponentes del acto.

Por su parte, Susana Bleier, presidenta de la Fundació Grup Set, explicó que esta mesa redonda “permite visibilizar esta problemática que afecta especialmente a las mujeres, pero que desde un punto de vista general, tiene consecuencias personales, sociales y económicas.

En concreto, según Bleier, "un estudio ha cuantificado un potencial crecimiento del PIB del 1,7% mundial si la medicina se aplicara sin sesgos permitiendo así una mejor calidad de vida a las mujeres pero también a toda la población en general".

Ensayos clínicos y fármacos: las mujeres todavía están poco representadas

La mesa redonda estuvo moderada por el economista y periodista Ariadna Belver, y contó con la participación de cuatro expertas en el ámbito sanitario que hablaron de las diferencias en diagnósticos y tratamientos entre mujeres y hombres, la invisibilización del dolor femenino y retrasos diagnósticos, la falta de mujeres en ensayos clínicos, así como el impacto del género en la salud mental.

"Los fármacos globalmente se han estudiado en hombres, cuando las células de hombres y mujeres son diferentes. No absorbemos igual los medicamentos, y, por tanto, la seguridad y la efectividad no encajan siempre", confirmó Ma Antonia Mangues, ex jefe del Servicio de Farmacia del Hospital de la Santa Cruz y San Pablo y presidenta de la Sociedad Catalana de Salud con Perspectiva de Sexo y Género (SSG). "El conocimiento se ha basado en unos datos que no incluyen a las mujeres, que son el 50% de la población, por tanto el diagnóstico y el tratamiento con medicamentos puede llegar a ser menos esmerado en este colectivo. Además, según estudios de impacto económico, hacer bien los estudios clínicos y realizar una atención sanitaria sin sesgo de género aumentaría el PIB de los países", añadió.

Un instante durante la mesa redonda “¿De qué hablamos cuando hablamos de sesgo de género en salud?”

En este sentido, Blanca Coll-Vinent, médica adjunta del Servicio de Urgencias del Hospital Clínic y vicepresidenta del SSG, evidenció que "en medicina tenemos un modelo único, el masculino, y no la personalizamos lo suficiente". "Personalizar según el sexo y género de cada persona tiene beneficio para todos, ya que contribuye a reducir los efectos secundarios y también ayudaría a optimizar tratamientos por hombres", añadió. La doctora Coll-Vinent remarcó dos de los aspectos que pueden ayudar a paliar la situación: formación a todos los niveles (población, profesores universitarios y profesionales de la salud) e inversión y priorización desde todas las instituciones públicas.  

En cuanto al sesgo en salud mental, Gemma Parramón, jefe de la Sección de Psiquiatría del Hospital del Vall d'Hebron, miembro del Consejo Asesor en Políticas de Género del Departamento de Salud y vocal del SSG explicó que la mujer “utiliza términos más emocionales a la hora de explicar qué le pasa, y esto puede llevar a ver en la persona un problema psicológico sólo por la manera de comunicarse. "Pensamos que es más fácil acertar si diagnosticamos de depresión a una mujer que un hombre. De hecho, la depresión está infradiagnosticada en hombres", concretó. Asimismo, manifestó que "las guías clínicas son indicaciones que utilizamos en las consultas y en pocas ocasiones se contemplan variación según el género del paciente".

Por otra parte, Carmen Comas, jefe de Servicio de Obstetricia del Hospital Germans Trias i Pujol y vocal del SSG, puso de relieve que no se ha investigado lo suficiente sobre cómo el ciclo menstrual de la mujer puede contribuir a un mayor efecto de los fármacos. "Hasta este año no se ha hecho un estudio en ratones donde se ve que si la quimioterapia se hace en fase estrogénica es más efectiva y, por tanto, se demuestra que las hormonas femeninas tienen un impacto en el tratamiento de cáncer". "La ciencia no es neutra: estudia y encuentra lo que le interesa. Debemos cambiar el foco y es importante que haya voces plurales. Que haya mujeres en la medicina no nos salva, pero ayuda a cambiar intereses y prioridades", afirmó.

La importancia de transformar una sociedad androcéntrica

La consejera de Igualdad y Feminismo, Eva Menor, fue la encargada de cerrar la jornada, afirmando que "el sesgo de género en la salud es sólo una expresión de un fenómeno más amplio, propio de una sociedad todavía androcéntrica que estamos intentando transformar. Desde el Gobierno trabajamos para incorporar la perspectiva de género de manera transversal a todas las políticas públicas.

La consejera de Igualdad y Feminismo, Eva Menor, durante un instante de la mesa redonda.

"En el marco del Pacto Nacional de Salud Mental, el departamento contribuye con tres líneas principales: desde el Instituto Catalán de las Mujeres, con un plan para combatir la presión estética que incluye formaciones y campañas de sensibilización; con el refuerzo de profesionales especializados en trastornos de la conducta alimentaria vinculados a los CSMIJ; y también con formación, guías y materiales a los profesionales" concretó la consejera.

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