Artículo de Guillermo Bagaria, vicetesorero y responsable de Atención Farmacéutica del Colegio de Farmacéuticos de Barcelona.
“¿Qué es lo que nos pide la sociedad? ¿Qué puede hacer el farmacéutico para garantizar ese uso racional del medicamento? Lo primero es promover la educación sanitaria de los usuarios recordando que los antibióticos sólo son útiles para determinados tipos de microorganismos, las bacterias, y que muchas infecciones tienen otros agentes causantes para los que el antibiótico no sólo es inútil sino que puede ser perjudicial o contraproducente.”
El problema
Los bacterias resistentes a los antibióticos están proliferando, por muchas razones que, además, en el mundo globalizado en el que vivimos, pueden estar interrelacionadas entre ellas. Algunas de estas razones, quizás las más relevantes, son:
• Uso preventivo para evitar infecciones en explotaciones ganaderas y aves de corral.
• Mundo globalizado con circulación de personas, animales, bienes materiales… y bacterias
• Mal uso o abuso de los antibióticos en el tratamiento de patologías

Esto hace que exista una selección positiva de los microorganismos resistentes, es decir, que, paradójicamente, el uso inapropiado del antibiótico hace que sólo las bacterias que desarrollan resistencias, sobrevivan al antibiótico que inicialmente quería eliminarlas. Cuando aparecen patógenos resistentes a más de un antibiótico (denominados MDRO por las siglas en ángulos de Multi Drug Resistante Organismo) tenemos problemas de eficacia terapéutica y problemas de salud pública cada vez más importantes, hasta el punto de que empezamos a vislumbrar escenarios cercanos en los que el arsenal terapéutico que hoy día conocemos contra las infecciones microbianas se convierta en ineficaz.
El uso racional
Desde elámbito de la salud existen muchos aspectos a considerar respecto al uso correcto de los antibióticos. Diagnóstico e indicación acertados son tan primordiales como una prescripción y una dispensación correctas. Todos sabemos que según la ley del medicamento 29/2006 es necesaria receta médica para dispensar cualquier antibiótico, sea cual sea su forma farmacéutica y sea éste de uso humano o veterinario. Es una medida que se fundamenta en criterios de salud pública y de uso racional y es nuestra responsabilidad profesional, sanitaria y social, cumplir con esta norma, así como trasladarle al paciente la importancia de cumplirla.
Los retos de futuro
Por supuesto que el sistema no es perfecto y se dan en la práctica diaria muchas circunstancias en las que resulta complejo cumplir la norma. Las prescripciones telefónicas, las pérdidas de medicamento, las botellas rotas, las prescripciones con datos incompletos o en formatos no oficiales y la fortísima presión asistencial hace que en ocasiones no sea fácil tomar la decisión de cuál debería ser la intervención humana y profesional más correcta. Trabajamos desde los organismos de representación del colectivo farmacéutico para promover la receta electrónica privada y el establecimiento de protocolos de intervención en síntomas menores que de forma consensuada con el sistema sanitario, permitan una intervención más ágil y resolutiva de determinados problemas de salud. Un ejemplo de este potencial es el protocolo de faringoamigdalitis o dolor de garganta en el que mediante un protocolo de intervención y un streptotest el farmacéutico puede recoger toda la evidencia necesaria para discernir si un dolor de garganta tiene origen bacteriano o vírico (disponible para su descarga la “Guía de actuación farmacéutica en dolor de garganta” en la web de colegiados del COFB).

Lo que podemos hacer hoy
¿Qué es lo que nos pide la sociedad? ¿Qué puede hacer el farmacéutico para garantizar ese uso racional del medicamento? Lo primero es promover la educación sanitaria de los usuarios recordando que los antibióticos sólo son útiles para determinados tipos de microorganismos, las bacterias, y que muchas infecciones tienen otros agentes causantes para los que el antibiótico no sólo es inútil, sino que puede ser perjudicial o contraproducente. Insistir en la importancia del diagnóstico y que lo que nos fue bien una vez no necesariamente puede ser lo más adecuado hoy, es al fin y al cabo, la tarea que nos pide la sociedad, velar por el uso saludable de los medicamentos.
Es necesario, pues, exigir la receta siempre, explicar que su demanda es garantía de uso correcto del medicamento y que tiene por objetivo dispensar el mejor medicamento disponible frente a determinado problema de salud.
Ante una prescripción, ofrecer información individualizada del medicamento (IPM) en la dispensación de cada antibiótico, teniendo en cuenta que el farmacéutico es el último escalón de la cadena asistencial, todo paciente que sale de la farmacia debe tener bien claro respecto al medicamento dispensado:
1. Identificación. Por quién es.
2. Indicación. Por qué se le ha prescrito.
3. Posología. Cómo tomarlo.
4. Duración del tratamiento. Durante cuánto tiempo debe tomarse.
Sabías que…
- Las recetas privadas de antibióticos deben custodiarse en la farmacia por tres meses si el uso es humano y cinco años si el uso es veterinario?
–RD 1718/2010 sobre receta médica y ordenes de dispensación
–Guía práctica de dispensación y suministro de medicamentos de uso animal. - En datos publicados por la Comisión Europea, la resistencia a los antibióticos es responsable de más de 25.000 muertes/año en la Unión Europea y más de 700.000 muertes/año en todo el mundo
Y, por supuesto, trasladar a los pacientes que la mejor forma de prevenir las infecciones es la prevención primaria de las mismas con rutinas tan sencillas como protearse al estornudar, utilizar pañuelos desechables o cómo lavarse las manos con agua y jabón o con soluciones hidroalcohólicas, por cierto, como las que hemos puesto todos los farmacéuticos de Cataluña en el mostrador de las farmacias para prevenir la gripe en la campaña de 2017-2018.
Así pues que estamos al final de una era o no, es una pregunta que en cierta medida, también dependerá de nuestra intervención profesional.



Guillermo,
El artículo está muy bien redactado y lo contenido es muy interesante.
¡Te felicito!
Joaquín
¡Excelente! Nosotros farmacéuticos, como responsables de dispensación, tenemos una responsabilidad muy grande. Debemos ser mucho más cuidadosos y trabajar mucho la educación sanitaria de nuestros clientes.