15 años haciendo piña para prevenir el cáncer de colon y recto en Barcelona

El programa de detección precoz del cáncer de colon y recto de la ciudad de Barcelona alcanza los 15 años convertido en un modelo de éxito. Una vez finalizado el programa piloto en Hospitalet de Llobregat, se puso en marcha en 2010 en las áreas integrales de salud (AIS) de Barcelona Izquierda y de Litoral Mar de la ciudad de Barcelona, impulsado por el Departamento de Salud y liderado por el Hospital del Mar y el Hospital Clínico de Barcelona, con la colaboración del COFB, la participación de COFB y la participación de COFB de Hebrón. En 2015 el programa se extendió al resto de la ciudad. En estos 15 años, se han detectado cerca de 2.000 cánceres de colon y recto, y se ha invitado a participar a cerca de 2,6 millones de personas.

Para celebrar esta efeméride, el 18 de marzo se celebró en el Hospital del Mar la jornada 15 años haciendo piña contra el cáncer de colon y recto en Barcelona, que ha servido para repasar la tarea llevada a cabo y reflexionar sobre los retos de futuro de la prevención del cáncer de colon y recto. En la inauguración de la jornada, la consejera de Salud, Olga Pané, destacó que de este programa “hoy podemos decir que es una política de salud pública consolidada que salva vidas cada año” y que "la experiencia acumulada en Barcelona ha permitido aprender, mejorar procesos y consolidar un modelo que hoy es referente". En este sentido, la consellera hizo un reconocimiento a los profesionales farmacéuticos: "Quiero agradecer al COFB ya las farmacias el trabajo tan relevante que realizan. Son agentes sanitarios con una capilaridad inigualable en nuestro entorno social".

La consejera de Salud, Olga Pané, en la jornada de los 15 años del Programa de prevención del cáncer de colon y recto de Barcelona.

La consejera Pané afirmó que "el cribado colorrectal es una herramienta clave para reducir desigualdades: garantiza que todas las personas, independientemente de su origen o situación socioeconómica, puedan acceder a un servicio de detección precoz de calidad". Pané recordó que "en estos 15 años, más de 3,6 millones de personas han participado en el cribado, lo que ha permitido una detección precoz sostenida y de alto impacto poblacional", y que "como resultado, se han detectado 6.359 tumores, mayoritariamente en fases iniciales, y se han extirpado 58.000 pólipos de riesgo intermedio o alto, evitando posibles evoluciones hacia el cáncer colorrectal." Olga Pané añadió que “desde Salut seguimos apostando por la innovación en diagnóstico y análisis, así como sistemas de información más robustos y de nuevas tecnologías, para mejorar aún más la precisión y la eficiencia de éste y otros programas de detección precoz.”

Más de un millón de tests

El programa se dirige a hombres y mujeres entre 50 y 69 años, de la ciudad de Barcelona, que reciben en su domicilio una carta invitándoles a participar. En estos quince años, se han enviado casi 2,6 millones de estas cartas y más de 100.000 llamadas telefónicas y 28.000 correos electrónicos. Esto se ha convertido en 1.195.000 visitas a las farmacias. Las personas que deciden participar pueden recoger el material para realizar en su casa una sencilla prueba de detección de sangre oculta en heces, que debe devolverse a la misma farmacia. En total, se han realizado 1,15 millones de tests. Las pruebas se realizan cada dos años.

En los casos positivos, casi 54.000 desde la implantación del programa, se cita a la persona a una visita de enfermería y se propone una colonoscopia para explorar el interior de la tripa, con sedación y bajo riesgo de complicaciones. Con esta intervención se pueden extirpar los posibles pólipos presentes, lesiones precancerosas que tienen potencial de convertirse en cáncer, o detectar el tumor en estadios iniciales. En total, se llevaron a cabo 48.000 de estas pruebas, detectando 21.500 lesiones preneoplásicas y casi 1.900 tumores.

Los farmacéuticos/as, actores clave en el cribado del cáncer de colon y recto

Mercè Barau, vocal de Oficina de Farmacia del COFB, participó en la mesa “Más que un punto de entrega: 15 años de formación y calidad en la red de farmacias”, donde destacó que “el papel de los farmacéuticos/as es clave para favorecer la participación: facilitamos información, motivamos cuando hay dudas, explicamos cómo hacerlo, recordamos que es necesario devolver el kit y garantizamos la calidad de la muestraPor su parte, Ariadna Cervià, farmacéutica del Departamento de Proyectos e Investigación del COFB, centró su intervención hablando de "Más allá del kit: El papel de la farmacia en la sensibilización y la adherencia".La farmacia es el primer contacto sanitario para las personas que participan en el cribado. Algunos de los aspectos que más destacan los usuarios son el consejo que da el farmacéutico y la comodidad de recoger la muestra en la farmacia“, concretó. 

La vocalia d'Oficina de Farmàcia del COFB, Mercè Barau, i la farmacèutica del Departament de Projectes i Recerca del COFB, Ariadna Cervià van destacar el paper del farmacèutic en el cribratge
La vocalía de Oficina de Farmacia del COFB, Mercè Barau, y la farmacéutica del Departamento de Proyectos e Investigación del COFB, Ariadna Cervià destacaron el papel del farmacéutico en el cribado.

“El programa ha mantenido estándares de calidad muy elevados de forma sostenida, gracias a una monitorización rigurosa de todo el proceso: desde el proceso de invitación a la población, el circuito de las pruebas de cribado de las farmacias en el laboratorio, y hasta la actividad endoscópica y el seguimiento posterior”, explicó la Dra. Andrea Burón, coordinadora en el Hospital del Mar del programa de cribado de cáncer de colon y recto. Esta supervisión continua ha garantizado la seguridad y fiabilidad del circuito en su conjunto. Otro punto clave es la cultura de transparencia y evaluación continua, con seguimiento regular de los resultados y rendimiento de cuentas frente a la administración y la ciudadanía.

La implantación del cribado de cáncer de colon y recto en la ciudad de Barcelona ha demostrado ser un éxito en el campo de la detección precoz, tanto en relación al número de tumores diagnosticados como a las lesiones precancerosas detectadas y en seguimiento por la Atención Primaria. “Todo esto es fruto de un trabajo muy intenso que ha implicado a miles de cartas, llamadas y correos electrónicos, así como un volumen muy elevado de visitas y colonoscopias, que han hecho posible alcanzar estos resultados”, aseguró el dr. Antoni Castells, coordinador del programa en el Hospital Clínic de Barcelona.

El programa ha consolidado un modelo de trabajo transversal y multidisciplinar, capaz de coordinar múltiples perfiles profesionales e instituciones en un complejo sistema sanitario. Esta coordinación se ha hecho evidente tanto en el ámbito asistencial, como en las pruebas complementarias, la endoscopia y la participación de la Atención Primaria y de las farmacias, como en el soporte no asistencial. Todos estos servicios contribuyen a un circuito que acompaña al participante desde el primer contacto hasta el resultado final. En este sentido, también destaca por su capacidad de adaptación y resiliencia frente a situaciones adversas, incluso en contextos de crisis sistémica como la pandemia de la COVID-19.

El reto de la participación

En estos momentos, la participación en el programa roza el 50% de las personas que reciben la carta en su casa. El objetivo es elevar esta cifra hasta el 65%, la recomendada por las guías europeas de cribado poblacional en cáncer. Para ello será necesario un esfuerzo conjunto de todos los implicados. Por otro lado, se quiere focalizar esfuerzos en áreas de la ciudad de Barcelona con menor penetración del programa, barrios de menor nivel socioeconómico, para asegurar una equidad real en el acceso al cribado. También se apuesta por la mejora continua de los canales de información digital y la integración de los datos para optimizar la trazabilidad del proceso y ofrecer una mejor experiencia a la ciudadanía.

La importancia del trabajo en red de forma coordinada

En la clausura, el presidente del COFB, Jordi Casas, puso en valor que "este programa pone de manifiesto la importancia de que todos los agentes implicados trabajemos en red de manera coordinada". También afirmó que es un claro ejemplo de cómo esta colaboración es clave para la prevención de la enfermedad y la promoción de la salud, mejorando el pronóstico del curso de las enfermedades y la calidad de vida de los pacientes”.Las farmacias comunitarias, gracias a su capilaridad y cercanía con la ciudadanía, son mucho más que un punto de entrega de kits. Se convierten en establecimientos de salud clave para hacer más accesible el programa y aumentar su participación. Asimismo, los farmacéuticos, como agentes sanitarios, contribuimos a mejorar la salud de la población trabajando en el ámbito de la prevención, con el objetivo de evitar tener que actuar posteriormente en el de la enfermedad”.

El presidente del COFB, Jordi Casas, en un momento de la clausura.

El cáncer de colon y recto y el cribado poblacional

El cáncer de colon y recto es el más frecuente entre hombres y mujeres mayores de 50 años. En Cataluña se diagnostican unos 7.000 casos cada año, según datos del Plan Director de Oncología del año 2023, con una supervivencia a los cinco años del 56% en hombres y del 61% en mujeres. Se trata de un tipo de tumor que, en muchas ocasiones, no da síntomas hasta que la enfermedad está avanzada. En este sentido, la detección precoz a través de muestras de heces para buscar restos de sangre es vital. Los programas de cribado permiten no sólo detectar de forma precoz el cáncer desarrollado, sino las lesiones que pueden convertirse en un tumor. Por este motivo, es tan importante participar en estas iniciativas, puesto que si se detecta a tiempo este cáncer, es más fácil de tratar y tiene muchas más probabilidades de curación.

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